Me hace gracia porque no hace mucho tiempo decíamos que a los japoneses los llevaban de un lugar a otro y gracias a las fotos se enteraban de donde habían estado, ahora estamos todos globalizados jajaaa...
El lugar donde nos alojamos era en Anglet, residencia en el centro de vacaciones CCAS. Pertenece a los trabajadores de eclécticas de Francia, son pequeños apartamentos para 4 personas.
Lo que me ha maravillado de este viaje ha sido su paisaje, es de suaves colinas y todo verde, no se ve la tierra y cuando vienes de un lugar que todo es tierra te quedas maravillada.
Lo mejor la gente del grupo con la que hemos compartido risas y risas y algún llanto porque no decirlo pues una amiga perdió a su marido hace unos meses y claro era inevitable su recuerdo.
Os dejo con alguna foto.
Con cariño
Valentina